Hoy es sábado 20 de octubre y por fin tengo tiempo para escribir algo sobre las cosas y personas que han llamado mi atención durante esta semana.
Bueno, como estoy en el "futuro", puedo ver todos los canales televisivos que se me antojen. Por suerte, nadie puede inmiscuirse en este campo y eso me alegra infinitamente ya que soy libre de ver y escuchar lo que quiera.
La cosa es que tuve la suerte de ver por el Canal Internacional de Televisión Española un reportaje sobre Bebo Valdés, un mágnífico pianista cubano que emigró a Suecia a principios de los 60 del siglo pasado, claro está, en un viaje apacionante que hizo a Brasil para descubrir la esencia de sus raíces africanas
Él, tan culto y clásico, parecía un poco "perdido" entre tanta vida y alegría brasileña... por eso sus respuestas más contundentes fueron cuando ponía sus manos sobre el teclado.
Realmente quedé maravillada en ver como los brasileños mantienen y cultivan sus vínculos espirituales y culturales con Àfrica... cosa que creo no pasa en Cuba.... o al menos, eso me parece.
Si los europeos no hubieran desarticulado y destrozado a Àfrica siglos atrás, estoy más que segura, que nunca hubieran llegado cayucos a las costas españolas ni a las italianas llenos de jóvenes, niños y mujeres embarazadas como llegan todos los días buscando un presente y un futuro mejor; y quién sabe si los desembarcos clandestinos hubieran sido del norte al sur .
Pero lo triste del caso es que ahora los europeos, ricos gracias a las riquezas expoliadas en países lejanos, no quieren en Europa a los africanos que cazaban como venados para luego someterlos a la esclavitud más cruel en América.
Creo que por dignidad y por Ley institucional, deberían recibirlos con los brazos abiertos y ofrecerles el trabajo que no encuentran en sus países porque los colonos europeos destruyeron su sistema económico y porque sus gobernantes actuales aprendieron bien la fórmula de explotación y corrupción . ... continuará...
Ya estoy buscando un vuelo que me lleve a la isla y me siento nerviosa. Tengo muchos sentimientos entrelazados. Ante todo, el neviosismo al pensar que me tendré que pasar más de 13 horas encaramada en las alturas y por otra parte, la odisea que me espera con mi familia: mamá, hermanas y sobrinos. Mis hijos viven conmigo en el exilio.
El conflicto con los parientes radica en que se quieren adjudicar, porque si, la casa que hice para mí y mis hijos, y por qué no, para ellos también, porque cuando no estoy allá, son ellos los que la disfrutan pero como han vivido más tiempo que yo en ella, pues se sienten propietarios y se atribuyen derechos que no les corresponden, por ejemplo, el de traspasar a nombre de uno de ellos mi línea teléfónica en complicidad con algún funcionario de ETECSA. Por suerte, pude recuperarla después que los parientes me habían cortado la comunicación a la línea que suponía mía y fue cuando me di cuenta del fraude.
Como en Cuba hay tantas necesidades básicas, los funcionarios están dispuestos a hacer trámites ilegales a cambio de un jabón de lavar. Ahora sé, que tengo que arreglar otra fechoría que mis parientes cercanísimos han tramado con uno de estos funcionarios, ¿corruptos?: una de mis hermanas ha sacado una trajeta de la comida con la dirección de mi casa SIN MI CONSENTIMIENTO.
Cuando llegue a mi ciudad, después que reparta los regalitos que les llevo , tendré que ir a la oficina correspondiente para arreglar este tema y prepararme para las reacciones agresivas de los parientes como las que sufrí cuando recuperé mi teléfono.
Y no es que sea egoísta ni mucho menos, lo que pasa es que esa tarjeta les da derecho sobre mi casa según las leyes cubanas. No importa quién sea el propietario, lo que cuenta es lo que dice la tarjeta. Si viven tantas personas, pues todas tienen ciertos privilegios sobre el inmueble. Ese es el problema.Y yo estoy preparando mi regreso a mi pais cuando se pueda vivir dignamente. Por eso este tema me preocupa tanto.
No es fácil!, como decimos en Cuba, estar ante una situación tan difícil como la que tengo yo con los parientes.Pero no soy la única que tiene este conflicto y esto me consuela un poco.
Lo que pasa es que para muchos cubanos, vivir en el extranjero es sinónimo de Euros, riquezas,buena vida, y eso es un gran error.Si le llevas un regalo a quien sea, nunca es suficiente y esperan que los lleves a las tiendas área Dollar para que pagues la cuenta que tú no puedes.Como no puedes satisfacer los caprichos de 16 personas, entonces caes en desgracia y lo que suponías unas vacaciones cerca de los tuyos se convierte en una pesadilla la cual medio termina cuando te vuelves a montar en el avión.
Si los cubanos pudieran satisfacer sus más básicas necesidades con sus salarios, como por ejemplo poder alquilar o comprar sus casas, esas cosas no pasarían. Por eso perdono todas las fechorías que me hacen mis hermanas... y demás.
Sí, hoy estuve haciéndome una mamografía detrás de esa puerta, ya que estaba muy preocupada por unos dolorsitos incómodos que tenía y como en mi familia por parte materna hubo una tía que perdió sus encantos femeninos en un quirófano por culpa de un cáncer no tratado en tiempo y forma , pues me fui a ver a mi médico rauda.
Como hacía un buen tiempo y el hospital no está lejos de mi casa,decidí ir a pie para disfrutar del aire limpio de Finlandia y colaborar con la descontaminación de nuestro maltratado Planeta.
El hospital donde me hicieron la mamografía es el principal de la ciudad donde vivo. Allí me remitió mi médico de familia la semana pasada. En la misma consulta solicitó por email mi prueba y al otro día ya me había llegado a mi casa el día que tenía que ir a hacerme la mamografía. ¿Cuánto me costó? CERO Euros.
Cuando llegué a Finlandia y supe de todos los beneficios sociales que esta sociedad ofrece a los ciudadanos, creí haber encontrado por fin la esencia SOCIALISTA que tanto tuve que estudiar en la universidad para ver que al final, todo lo aprendido estaba sustentado bajo la NADA más absoluta.
En Finlandia la atención médica solo cuesta 20 Euros al año y eso incluye todas las visitas que hagas a tu médico incluyendo análisis de todo tipo. A eso lo llamo yo tener asistencia médica gratuita.

Y lo mejor de todo es la atención esmerada y condiciones óptimas de las instalaciones como pueden ver en esta foto que tomé con mi teléfono móvil.
Otras de las bondades de este sistema al cual llaman capitalista, es que la educación es gratuita: ahora mismo yo estoy asistiendo a un posgrado para profesores extranjeros que vivan en Finlandia en una universidad de Helsinki y no hemos tenido que pagar ni un Euro.
Ahora que hablo sobre esto, la esposa de mi hijo Abel, la cual es finlandesa, quería estudiar español en la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba y por el alto coste del curso, tuvo que desistir.
Otras de las bondades que esta sociedad capitalista ofrece a sus ciudadanos es que la visita a los estomatólogos de los niños hasta los 18 años es gratuita y después de esa edad si no la pudieras pagar, puedes pedir ayuda a la seguridad social.
Por otro lado, si no tienes trabajo, sin comer no te quedarás ya que por ley, el estado tiene que facilitarte una pensión para que satisfagas tus necesidades más elementales,etc,etc.
Lo dicho, que este es el socialismo del que especulaban Max y Engels desde sus mansiones burguesas europeas.

En fin, que mis pechos están sanos y el viaje al hospital me dio la oportunidad de ver que la primavera ya está naciendo en forma de tulipanes.
¡Será por eso que me siento tan VITAL como las ardillas que están de regreso al patio de mi casa!